Dirección y guión:
Mario Piazza
Duración:
46 min.


La escuela de la señorita Olga -como se conocía por esos años a la Escuela Provincial Dr. Gabriel Carrasco – retrata la tarea de Olga Cossettini, directora de la escuela, y de su hermana Leticia, una de las maestras, que a contramano de un sistema educativo disciplinariamente rígido, tedioso y repetitivo, organizaron la vida escolar de una manera radicalmente diferente. Adhiriendo a los postulados pedagógicos de la escuela nueva o escuela activa, y sin abandonar los planes de estudio vigentes, llenaron de vida el lugar a través de actividades artísticas, sociales y culturales. Un lugar que no se reducía al espacio delimitado por los muros del edificio escolar; por el contrario, se establecían vínculos sólidos con la comunidad y el medio ambiente. Las excursiones a la ribera del río, los conciertos de música clásica eran moneda corriente. Este contacto directo con la naturaleza y el arte permitía desarrollar un aprendizaje significativo, lejos de la memorización y la repetición. “No había hora de plástica porque se vivía artísticamente”, sintetiza de manera brillante una de las maestras que pasó por la escuela. “No existían timbres ni campanas (...) La disciplina era una autodisciplina que era consecuencia de las ganas de aprender”, afirma una de las ex alumnas.